Hay pueblos que guardan secretos en su interior, bajo la tierra, silenciosos y constantes. Torrecilla en Cameros, capital de la comarca de los Cameros en La Rioja, es uno de ellos. A 156 metros de profundidad, oculto en la roca caliza de la Sierra de Cameros, existe un acuífero que lleva filtrando agua durante décadas antes de que llegue a la superficie pura, fría y cargada de minerales. Ese acuífero es la razón de ser de Mineraqua S.A. y del agua mineral natural que hoy se distribuye en toda España y más allá.

Pero Torrecilla en Cameros no es solo agua. Es historia, es arquitectura de piedra, es el corazón geográfico y cultural de una de las sierras más desconocidas y más bellas del norte de España. En este artículo queremos rendir homenaje al lugar que nos da nombre, que da vida a nuestras marcas y que representa mejor que ningún otro la esencia de lo que Mineraqua ha sido desde 1861.

La Sierra de Cameros: un territorio formado por el agua

La Sierra de Cameros ocupa el extremo suroeste de La Rioja, entre las sierras Ibéricas y el valle del Ebro. Es una sierra de alturas moderadas —entre 800 y 2.000 metros— cubierta de robledales, hayedos, brezales y pinares, surcada por ríos que bajan rápidos y limpios hacia el Iregua y el Cidacos. Un territorio donde el agua no es un accidente del paisaje: es el principio organizador de todo.

La geología lo explica: la Sierra de Cameros está compuesta principalmente por rocas calizas y areniscas del Cretácico y el Jurásico, muy permeables, que actúan como una esponja gigante. Las lluvias y las nieves de invierno se infiltran lentamente a través de las grietas y los estratos, filtrándose durante años hasta alcanzar los acuíferos profundos. En ese viaje subterráneo, el agua adquiere su composición mineral característica: calcio, magnesio, bicarbonato, sílice y trazas de flúor que la diferencian de cualquier otra agua del territorio español.

El acuífero de Mineraqua: captación a 156 metros de profundidad en la Sierra de Cameros, Torrecilla en Cameros (La Rioja).

Temperatura constante: el agua aflora a temperatura estable durante todo el año, señal de la profundidad y estabilidad del acuífero.

Protección natural: los estratos de roca impermeable sobre el acuífero protegen el agua de cualquier contaminación superficial.

Torrecilla en Cameros: una villa con siete siglos de historia

El municipio de Torrecilla en Cameros tiene una historia que se remonta a la Edad Media. Su nombre evoca una torre de vigilancia —la torrecilla— que en tiempos de la Reconquista servía para avistar posibles amenazas en el paso del puerto de Piqueras, una de las vías históricas de comunicación entre La Rioja y las tierras castellanas del sur.

Durante los siglos XVII y XVIII, Torrecilla vivió su época de mayor esplendor gracias a la industria pañera. Los paños de Cameros eran famosos en toda España y en las Indias: su calidad se debía en parte a la excelencia de las lanas de las ovejas churras que pastaban por estos montes, pero también a la pureza del agua de los ríos de la sierra, que se empleaba en el proceso de lavado y tinte de las telas. Agua y trabajo: dos constantes en la historia de Torrecilla.

Con el declive de la industria textil en el siglo XIX, muchos cameranos emigraron a Madrid y a las Américas, formando una diáspora de comerciantes y empresarios conocida como los indianos cameranos. Pero los que se quedaron siguieron ligados a la tierra y a sus recursos naturales. Fue en ese contexto de redescubrimiento del territorio donde el manantial de Peñaclara fue declarado de utilidad pública en 1861, dando inicio a la historia de Mineraqua.

El manantial de Peñaclara: donde comienza todo

La historia de Peñaclara está íntimamente ligada al territorio de Torrecilla. El manantial debe su nombre a las peñas claras —las rocas calizas de tonos blancos y grises— que caracterizan la geología de la Sierra de Cameros. Esas mismas rocas que filtran el agua durante décadas son las que dan al agua su composición alcalina y su contenido natural en flúor.

En el siglo XIX, la medicina balnearia estaba en su apogeo en Europa. Los médicos recetaban estancias en manantiales de aguas mineromedicinales para tratar todo tipo de dolencias: problemas digestivos, afecciones renales, enfermedades de la piel. La declaración de utilidad pública de Peñaclara en 1861 no fue un accidente: fue el reconocimiento oficial de que el agua que brotaba en la Sierra de Cameros tenía propiedades excepcionales, verificadas por análisis químicos y por la experiencia de quienes la bebían.

«Desde 1861, el agua de Torrecilla en Cameros ha brotado sin interrupción, generación tras generación, con la misma composición mineral que la hizo famosa en los albores de la medicina moderna.»

La geografía del agua: ríos, cascadas y manantiales

Torrecilla en Cameros está bañada por el río Iregua, uno de los afluentes del Ebro que nace en las cumbres de la sierra y desciende por un valle verde y estrecho hasta llegar a Logroño. El Iregua es un río de aguas cristalinas, frías y oxigenadas, ideal para la trucha y para el disfrute del senderismo ribereño. Sus orillas están jalonadas de chopos, alisos y fresnos que en otoño se tiñen de amarillos y rojos espectaculares.

Pero el agua no solo fluye por la superficie. La sierra guarda docenas de manantiales, algunos conocidos desde la antigüedad, que afloran en las laderas y los fondos de los valles. Son el reflejo visible del gran acuífero subterráneo: pequeñas bocas por las que el agua devuelve a la superficie lo que las nubes le dieron meses o años atrás. En Torrecilla, cada fuente del pueblo, cada lavadero tradicional y cada acequia que riega los huertos es un recordatorio de que vivir junto al agua es una forma de vida, no solo un aprovechamiento de un recurso.

El Valle del Iregua, corredor natural

El valle del Iregua que atraviesa la Sierra de Cameros es también una vía de comunicación histórica: la LR-111, que sube desde Logroño hasta el puerto de Piqueras, fue durante siglos el camino de los arrieros y los pastores trashumantes. Hoy es una de las rutas más recomendadas para descubrir la sierra en coche o en bicicleta, pasando por municipios como Islallana, Lumbreras, Ortigosa o Villanueva de Cameros antes de llegar a Torrecilla.

Si eres amante del senderismo, las mejores rutas de La Rioja pasan precisamente por este entorno. Desde la Laguna de Urra, un humedal de origen glaciar en las cumbres de la sierra, hasta el desfiladero del río Viguera, el agua es la protagonista indiscutible de cada kilómetro.

Torrecilla hoy: un pueblo vivo con raíces profundas

Con algo menos de 500 habitantes, Torrecilla en Cameros es hoy un municipio que lucha, como tantos pueblos de la España interior, contra la despoblación y el envejecimiento. Pero es también un pueblo que ha sabido reinventarse sin perder su identidad. El turismo rural, la gastronomía serrana y la puesta en valor del patrimonio natural han atraído a nuevos visitantes que descubren en la sierra una alternativa auténtica al turismo de masas.

El municipio conserva un casco histórico de notable belleza: la iglesia de San Miguel, de estilo barroco tardío, preside la plaza mayor con su torre de piedra caliza; las casonas de arquitectura serrana, con grandes aleros de madera y balcones de forja, recuerdan los tiempos de prosperidad de la industria pañera; y las fuentes de agua —siempre las fuentes— jalonan el recorrido por el pueblo como si el agua quisiera recordar en cada esquina que aquí es donde todo empieza.

La gastronomía camerana: producto de sierra

La cocina de la Sierra de Cameros tiene su propia identidad dentro de la gastronomía riojana. Los hongos y setas del monte —boletus, niscalos, trompetas de la muerte— son la base de platos de temporada que los restaurantes de la comarca elaboran con mimo. El cordero de Cameros, criado en los pastos de la sierra, tiene una fama bien ganada que va más allá de los límites regionales. Y las truchas del Iregua, pescadas en sus aguas frías y claras, se sirven a la navarra o simplemente a la plancha con un chorrito de aceite de oliva del Bajo Rioja.

Y para acompañar todo esto, el agua mineral natural de la misma sierra. La gastronomía riojana y el agua mineral forman un maridaje que los locales viven con naturalidad: el agua que bebían los abuelos es la misma que se sirve hoy en los restaurantes, embotellada y certificada, pero nacida del mismo acuífero que ha dado de beber a generaciones de cameranos.

Mineraqua: 160 años enraizados en Torrecilla

Cuando en 1861 se declaró el manantial de Peñaclara de utilidad pública, nadie imaginaba que esa decisión administrative daría lugar a más de siglo y medio de historia empresarial y de compromiso con el territorio. Mineraqua S.A. es hoy la empresa que gestiona el aprovechamiento del acuífero de la Sierra de Cameros, pero su razón de ser sigue siendo la misma que en el siglo XIX: poner al servicio de las personas el agua mineral natural que la sierra produce con paciencia geológica.

Mineraqua en cifras: Más de 160 años de historia. Tres marcas —Peñaclara, San Millán y 22 Artesian— para tres públicos y tres momentos de consumo distintos. Certificación FSSC 22000 en seguridad alimentaria. Y una localización única: Torrecilla en Cameros, La Rioja.

Las dos marcas principales de Mineraqua —Peñaclara y San Millán— responden a dos perfiles de agua distintos que el mismo acuífero es capaz de producir según la profundidad y el recorrido subterráneo del agua:

Sostenibilidad: cuidar el territorio que nos da el agua

Ser una empresa con raíces en un municipio rural como Torrecilla en Cameros implica una responsabilidad que va más allá de los resultados económicos. El acuífero que alimenta Mineraqua es un recurso natural que la empresa tiene la obligación de proteger para que las generaciones futuras puedan seguir bebiendo el mismo agua que bebemos hoy.

Mineraqua trabaja activamente en la protección del entorno del acuífero: la Sierra de Cameros cuenta con perímetros de protección que limitan las actividades que podrían contaminar o sobreexplotar el acuífero. El volumen de captación está regulado y monitorizado, y la empresa mantiene programas de seguimiento de la calidad del agua y del nivel freático para garantizar que el aprovechamiento es compatible con la sostenibilidad del recurso a largo plazo.

Además, Mineraqua es un motor económico para la comarca: genera empleo local, contribuye al mantenimiento de la actividad en un territorio rural y forma parte del tejido productivo de una La Rioja que apuesta por el producto de calidad y el aprovechamiento sostenible del territorio.

Cómo visitar Torrecilla en Cameros

Si te animas a conocer el territorio donde nace el agua de Mineraqua, Torrecilla en Cameros está a apenas 50 kilómetros de Logroño por la carretera LR-111, que discurre por el Valle del Iregua. El trayecto en sí ya es un espectáculo: el río acompaña la carretera durante casi todo el recorrido, y los pueblos del valle ofrecen paradas cargadas de encanto.

Una vez en Torrecilla, recomendamos:

La Sierra de Cameros es uno de esos territorios que La Rioja todavía no ha masificado. Un lugar donde la naturaleza, la historia y la gastronomía conviven en un equilibrio frágil y precioso que merece ser conocido y respetado. El agua que bebes cada vez que abres una botella de Peñaclara o San Millán empieza aquí, en estas montañas, en esta sierra discreta y generosa.

«Cada botella de agua mineral natural de Mineraqua es, en el fondo, un pequeño fragmento de la Sierra de Cameros que viaja hasta tu mesa. Torrecilla en Cameros en cada sorbo.»

Conclusión: el agua tiene nombre y tiene lugar

En un mercado donde el agua mineral natural tiende a homogeneizarse y a perder su vínculo con el territorio, Mineraqua reivindica todo lo contrario: el agua tiene nombre porque viene de un lugar concreto, de un acuífero formado durante siglos bajo las peñas claras de la Sierra de Cameros, en el término municipal de Torrecilla en Cameros, La Rioja.

Conocer ese lugar, entender su historia y apreciar la paciencia geológica que hace posible cada botella de agua es, para nosotros, la forma más honesta de valorar lo que bebemos. El territorio importa. El origen importa. Y Torrecilla en Cameros, el pueblo del agua, es la prueba de que las cosas más valiosas a veces vienen de los lugares más discretos.

Te invitamos a conocer más sobre nuestras marcas y nuestro proyecto en mineraqua.com, y a visitar Torrecilla en Cameros la próxima vez que te encuentres en La Rioja. El agua que beberás allí es exactamente la misma que llevamos más de 160 años embotellando.