Son las ocho menos cuarto de una tarde de finales de septiembre en la Sierra de Cameros. El sol ya se ha ido detrás de la cresta, el aire huele a helecho mojado y la temperatura ha caído de golpe. Y entonces, desde el otro lado del valle, llega un sonido grave y ronco, a medio camino entre un rugido y un lamento, que rebota en las laderas. Nadie que lo haya oído en directo lo olvida.
Es la berrea del ciervo, el celo del ciervo rojo, y durante unas cuatro semanas convierte los montes de La Rioja en un escenario que mucha gente cree que solo existe en Cabañeros o en Monfragüe. No hace falta irse tan lejos. La berrea también suena en Cameros, en la Demanda y en el Alto Najerilla, a poco más de 50 kilómetros de Logroño.
Te contamos cuándo empieza, a qué hora conviene ir, dónde escucharla en La Rioja y cómo hacerlo sin espantar a los animales. Y también por qué el agua tiene más que ver con este espectáculo de lo que parece.
Puntos clave
- La berrea es el celo del ciervo rojo: los machos adultos braman para atraer a las hembras y medirse con sus rivales.
- En La Rioja se concentra, aproximadamente, entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre, con el pico a finales de septiembre.
- Las lluvias de septiembre suelen adelantarla; la altitud y el calor tienden a retrasarla.
- Las mejores horas son el amanecer y el atardecer. A mediodía el monte suele estar en silencio.
- Buenas zonas: la Sierra Cebollera, el Alto Najerilla, la Sierra de la Demanda y el Alto Oja, dentro de la Reserva Regional de Caza Cameros-Demanda.
- Hay paseos guiados: los agentes forestales del Gobierno de La Rioja (programa Pasea La Rioja) y guías locales de Ezcaray.
- Regla de oro: distancia, silencio y grupos pequeños. El ciervo oye mucho mejor que tú.
¿Qué es la berrea del ciervo?
La berrea es el nombre popular del periodo de celo del ciervo rojo (Cervus elaphus), y se llama así por el sonido que lo define. El bramido es un mensaje con dos destinatarios: por un lado llama a las hembras, y por otro advierte a los demás machos de quién manda en esa ladera.
Durante estas semanas los machos adultos se dedican casi en exclusiva a reunir y defender un grupo de hembras. Comen poco, duermen menos y recorren el monte vigilando a los rivales. Cuando dos machos de fuerza parecida no se resuelven a base de bramidos, llegan los choques de cuernas, que se oyen a mucha distancia como un golpe seco de madera.
Las cuernas llegan a su máximo desarrollo justo en esta época. Son hueso, se renuevan cada año: se caen al final del invierno o a principios de la primavera y vuelven a crecer durante el verano. Solo los machos las tienen.
¿Cuándo es la berrea en La Rioja?
No hay una fecha fija, porque la marca el animal y no el calendario. Como referencia, las empresas de guías del Alto Oja sitúan la temporada entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre aproximadamente, y es habitual que el momento de más actividad llegue en la segunda mitad de septiembre.
Dos factores la mueven. El primero es el agua: las lluvias de septiembre suelen adelantar el celo, mientras que un final de verano seco y caluroso tiende a retrasarlo. El segundo es la altitud: en las zonas bajas del sur peninsular puede empezar a finales de agosto, y en las sierras del norte, como las riojanas, lo normal es que arranque algo más tarde.
Traducido a la práctica: si la tercera semana de septiembre ha llovido y han bajado las temperaturas, es buen momento para subir. Si sigue haciendo calor, conviene esperar unos días.
¿Cuál es la mejor hora para ver la berrea?
Al amanecer y al atardecer. Son las horas en las que los ciervos salen de la protección del bosque hacia claros, praderas y bordes de pinar, y en las que la actividad de bramidos y persecuciones es más intensa. De noche también braman, pero ver algo sin molestar es prácticamente imposible.
La consecuencia es que hay que planificar la llegada. Estar en el punto de observación antes de que empiece la actividad es mucho mejor que llegar tarde y mover a todo el grupo por el camino. En la salida de tarde, calcula estar colocado al menos una hora antes de la puesta de sol. En la de mañana, eso significa caminar todavía de noche, con frontal y con cuidado.
¿Dónde escuchar la berrea en La Rioja?
La mayor parte de la sierra riojana forma parte de la Reserva Regional de Caza Cameros-Demanda, un territorio que abarca, de oeste a este, la parte alta de la Sierra de la Demanda, el Alto Najerilla con Las Viniegras, la Sierra de Urbión y las cuencas altas del Camero Nuevo con la Sierra Cebollera, el Camero Viejo y el Cidacos. Es terreno de ciervo, corzo y jabalí, y en otoño buena parte de él suena.
Sierra Cebollera y Camero Nuevo
Alberga el único Parque Natural de La Rioja, a unos 50 kilómetros de Logroño, con el ciervo entre sus mamíferos habituales. Sus pinares, hayedos y praderas de altura, en el entorno de Villoslada de Cameros y Lumbreras, son un buen escenario para una salida de tarde. Si no lo conoces, tienes una guía completa en el Parque Natural de la Sierra Cebollera.
Entre el Najerilla y el Iregua
Es la zona que han elegido los agentes forestales del Gobierno de La Rioja para sus paseos de observación de fauna del programa Pasea La Rioja, con salida en ediciones anteriores desde el Puerto de Peña Hincada. Son actividades gratuitas y con plazas limitadas: consulta las fechas de este año en pasea.larioja.org y reserva con antelación.
Ezcaray, el Alto Oja y la Demanda
En las zonas altas de la Sierra de la Demanda, en el valle de Ezcaray, operan guías locales que organizan salidas en 4×4 al amanecer o al atardecer, con guía intérprete y material óptico. Es la opción más cómoda si es tu primera berrea, porque el guía sabe dónde están los animales esa semana y cómo acercarse sin molestar.
Una advertencia honesta: ninguna guía puede prometerte que vas a verlos. Es fauna salvaje. Oírlos, en cambio, es bastante probable si eliges bien la hora y el día.
Barro, agua y olor: por qué el ciervo en celo se revuelca
Si alguna vez ves un ciervo durante la berrea, fíjate en su pelaje. Es muy probable que lleve el vientre y los flancos oscuros de barro. No es casualidad ni descuido.
Los machos en celo frecuentan las bañas o revolcaderos, charcas y zonas encharcadas donde orinan y luego se revuelcan. Así se impregnan de su propio olor para hacerse notar ante hembras y rivales, y de paso se cubren de un barro que les ayuda a desparasitarse. Esas manchas permiten distinguir, incluso de lejos, al macho que está en celo del que no lo está.
Es otra forma de ver cómo el agua ordena la vida de la sierra. La misma lluvia de septiembre que llena las bañas, adelanta el celo y despierta las setas (lo contamos en setas en la Sierra de Cameros) es la que, muy lentamente, se infiltra en la roca y alimenta los acuíferos de los que nace el agua mineral. Ese viaje lo explicamos en cómo nace el agua mineral de la Sierra de Cameros.
7 normas para escuchar la berrea sin molestar
El celo es el momento más delicado del año para el ciervo. Un mal comportamiento del público puede romper la actividad de toda una ladera durante esa tarde. Estas son las recomendaciones que repiten guías y expertos:
- Distancia. Observa con prismáticos o telescopio y no intentes acercarte para la foto. Si el animal levanta la cabeza y te mira fijo, estás demasiado cerca.
- Silencio absoluto. Nada de hablar en voz alta, portazos del coche ni música. El ciervo tiene un oído muy fino y huye al mínimo ruido.
- Grupos pequeños. Cuanta más gente, menos oportunidades de ver algo. Evita los puntos masificados.
- Colócate antes y quédate quieto. Busca un punto alto y despejado, llega con tiempo y no te muevas. Moverse durante la actividad es lo que más espanta.
- Ni reclamos, ni linternas hacia los animales, ni flash. Imitar el bramido o iluminar a los ciervos altera su comportamiento en el momento en que más energía gastan.
- No salgas de pistas y caminos y respeta la señalización. Recuerda que estás en una Reserva Regional de Caza y que parte del territorio es monte de gestión pública con normas propias.
- Conduce despacio al volver. Al amanecer y al anochecer la fauna cruza las carreteras de montaña. Y llévate la basura contigo, también la orgánica.
Frío, espera y sed: qué llevar en la mochila
Una salida a la berrea tiene poco de excursión y mucho de espera. Pasas una o dos horas quieto, a campo abierto, mientras cae la temperatura, y en la sierra riojana a finales de septiembre la diferencia entre la tarde y la noche puede ser grande. El equipo básico es sencillo:
- Ropa de abrigo por capas y de colores discretos, aunque por la tarde haga bueno en el valle. Un gorro y unos guantes ocupan poco y se agradecen.
- Prismáticos, más útiles que cualquier teléfono.
- Frontal con luz roja para el camino de vuelta, sin apuntar nunca a los animales.
- Calzado de montaña: el suelo estará húmedo y la vuelta es de noche.
- Agua, aunque no tengas sed.
Lo último no es un detalle menor. Con el frío, la sensación de sed baja aunque el cuerpo siga perdiendo líquido: el aire seco de la sierra se lleva agua en cada respiración y bajo el forro polar se suda sin notarlo. Por eso en otoño es fácil volver del monte deshidratado sin haberlo sentido. Lo explicamos en por qué tienes menos sed cuando refresca.
Y no cuentes con las fuentes del camino. Que un agua salga fría y transparente no garantiza que sea potable; solo lo son las fuentes con control sanitario y cartel que lo indique. Más detalles en fuentes y manantiales de La Rioja: ¿se puede beber su agua?
El agua de la sierra, embotellada en la sierra
En Mineraqua embotellamos en Torrecilla en Cameros, en el valle del Iregua y a las puertas de estos montes, agua mineral natural captada en un acuífero a 156 metros de profundidad, con certificación FSSC 22000:
- Peñaclara, embotellada desde 1861, alcalina por composición natural y con flúor natural. La botella que va en la mochila mientras esperas a que suene el primer bramido.
- San Millán, de mineralización débil, con 374 mg/l de residuo seco y baja en sodio. Ligera y fácil de beber, es la que servimos en hostelería: la que te ponen en la mesa cuando bajas del monte a cenar.
- 22 Artesian Water, en vidrio de 822 mililitros, para la mesa y la alta restauración.
Una berrea en Cameros se cierra muy bien con una cena de la comarca y el agua de esta misma sierra en la mesa. Si te apetece alargar la escapada, echa un vistazo a la ruta del Camero Viejo y a Torrecilla en Cameros, el pueblo del agua.
Preguntas frecuentes
¿Dónde ver la berrea del ciervo en La Rioja?
Las mejores zonas están en la sierra, dentro de la Reserva Regional de Caza Cameros-Demanda: la Sierra Cebollera y el Camero Nuevo, donde se encuentra el único Parque Natural de La Rioja; el entorno del Alto Najerilla y el valle del Iregua; y la Sierra de la Demanda y el Alto Oja, en la zona de Ezcaray. Si es tu primera vez, lo más recomendable es ir con una actividad guiada: los agentes forestales del Gobierno de La Rioja organizan paseos de observación de fauna dentro del programa Pasea La Rioja, y en Ezcaray hay guías locales que hacen salidas al amanecer y al atardecer.
¿Cuál es la mejor hora para ver la berrea del ciervo?
El amanecer y el atardecer. Son los momentos en que los ciervos salen del bosque hacia claros y praderas y en los que hay más bramidos, persecuciones y choques de cuernas. A mediodía la actividad baja mucho. De noche siguen bramando, pero observar sin molestar es casi imposible. Lo importante es llegar al punto de observación con tiempo, al menos una hora antes de la puesta de sol en la salida de tarde, y quedarse quieto y en silencio.
¿Cuándo empieza la berrea en La Rioja?
No tiene fecha fija, pero en las sierras riojanas se concentra aproximadamente entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre, con mucha actividad en la segunda mitad de septiembre. Las lluvias de septiembre suelen adelantar el celo, y un final de verano seco y caluroso tiende a retrasarlo. En zonas bajas del sur de la península puede empezar a finales de agosto; en las sierras del norte suele arrancar algo más tarde por la altitud.
¿Por qué berrean los ciervos?
La berrea es el celo del ciervo rojo. El macho adulto brama para llamar a las hembras y, a la vez, para demostrar su fuerza ante los demás machos y defender su grupo de hembras. Cuando dos machos de fuerza parecida no se resuelven con bramidos, llegan los enfrentamientos con las cuernas. Durante estas semanas los machos comen y descansan muy poco, y es frecuente verlos manchados de barro porque se revuelcan en charcas donde orinan para impregnarse de su propio olor.
¿Se puede ir a ver la berrea por libre?
Sí, siempre que se respeten las pistas y caminos, la señalización y cualquier cierre o aviso de la zona, y que se observe con distancia, en silencio y en grupos pequeños. Aun así, ir con guía tiene ventajas claras: saben dónde están los animales esa semana, conocen los accesos y reducen al mínimo la molestia a los ciervos. Si vas por tu cuenta, infórmate antes en el ayuntamiento o la oficina de turismo de la comarca.
¿Qué hay que llevar para ver la berrea?
Ropa de abrigo por capas y de colores discretos, porque pasarás una o dos horas quieto mientras baja la temperatura; prismáticos; un frontal, mejor con luz roja, para la vuelta; calzado de montaña, porque el suelo estará húmedo; y agua. Con el frío la sensación de sed baja aunque el cuerpo siga perdiendo líquido, y las fuentes del monte sin control sanitario no garantizan que el agua sea potable, así que conviene salir con el agua ya en la mochila.
Este año, cuando llegue la primera lluvia seria de septiembre y refresque por las tardes, sube a la sierra, busca un punto alto, guarda silencio y espera. Y lleva agua en la mochila. Descubre las aguas minerales naturales de la Sierra de Cameros, en La Rioja, Peñaclara, San Millán y 22 Artesian, en Mineraqua.com.